El menaje tiene un papel fundamental cuando queremos crear una decoración de mesa exterior llena de encanto. Hay vajillas que parecen hechas para esta época del año. La vajilla Colette es una de ellas.
Sus tonos pastel, rosados y azules, evocan inmediatamente la suavidad de la primavera. Los dibujos delicados y las formas orgánicas hacen que cada pieza tenga personalidad propia, pero al mismo tiempo mantienen una armonía preciosa cuando se colocan juntas sobre la mesa.
Cuando la utilizo, siento que la mesa se vuelve más luminosa.
Desde OFELIA siempre pensamos en esas escenas cotidianas que forman parte de la vida real: desayunos al sol, comidas tranquilas en la terraza, meriendas improvisadas que se alargan entre conversación y risas. Por eso nos gusta crear piezas de menaje y decoración para la mesa que acompañen esos momentos con naturalidad.
La primavera nos invita precisamente a eso: a vivir la casa hacia fuera, a disfrutar de la luz, del aire y de las mesas compartidas.
Una mesa bonita no necesita demasiado. A veces basta con elegir bien los elementos: una vajilla con colores suaves, platos artesanales, servilletas de fibras naturales y unas flores frescas.
Y es que, al final, las casas más bonitas no son las más perfectas. Son las que se viven, las que se llenan de momentos sencillos alrededor de la mesa, por eso creemos que la primavera es la excusa perfecta para volver a abrir la casa al exterior y redescubrir el placer de compartir.
Una mesa al sol, una vajilla bonita y tiempo para disfrutar.
A veces, no hace falta mucho más.